COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PANAMEÑA (C.E.P) AL TÉRMINO DE LA SESIÓN PLENARIA ORDINARIA No. 183
Panamá, 11 de enero de 20
Al finalizar la primera reunión ordinaria anual, celebrada del 7 al 11 de enero, queremos compartir con toda la comunidad panameña nuestros sentimientos, deseos y apreciaciones frente a la realidad eclesial y nacional, iluminados por la Epifanía del Señor y animados por el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz – Familia Humana, Comunidad de Paz- ofrecido por Su Santidad el Papa Benedicto XVI. El espíritu que nos congrega y anima en estas reuniones es el que señala muy atinadamente el Documento de Aparecida: “En la Conferencia Episcopal, los Obispos encuentran su espacio de discernimiento solidario de los grandes problemas de la sociedad y de la Iglesia, y el estímulo para brindar la orientaciones pastorales que animen a los miembros del Pueblo de Dios a asumir con fidelidad y decisión su vocación de ser discípulos misioneros”. (DA 181). Por tanto, nuestra mirada ante cualquier situación que ofrezca la vida de nuestro pueblo es siempre una mirada de fe.
I. REALIDAD ECLESIAL
1. La Nueva Encíclica “En esperanza fuimos salvados” Agradecemos el regalo que nos ha hecho el Papa Benedicto XVI con su nueva Encíclica “En esperanza fuimos salvados”. El tema es de gran actualidad, ante un panorama, tanto internacional como nacional, que incita mucho más al pesimismo frente al futuro que a una actitud sana, dinámica, confiada, alegre y fecunda. Por la esperanza sorteamos todas las dificultades y obstáculos que podrían destruirnos. La nueva Encíclica será presentada oficialmente en nuestro país, el día 15 de enero, a las 7.00 p.m., en el Salón Marcos Gregorio McGrath, del Arzobispado de Panamá.
2. Año Paulino Del 28 de junio de 2008 al 20 de junio de 2009, celebraremos los 2000 años del nacimiento de san Pablo. Este Año Paulino ofrece a todos una importante ocasión para profundizar en el conocimiento de la personalidad carismática y fascinadora de San Pablo, primer gran evangelizador de los paganos y autor de varias cartas, que forman parte del Nuevo Testamento. Frente a los desafíos que plantean la inculturación del Evangelio, la globalización y las discusiones éticas, la Iglesia encuentra en su vida un modelo heroico de fidelidad al mandato del Señor y del ser discípulo y misionero.
3. Conferencia en Aparecida (Brasil) La celebración de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y de El Caribe, en Aparecida, marca la reflexión y la acción pastoral presente y futura. Por eso, se hace imperativo que a todos los niveles, llevemos a cabo una tarea de divulgación del Documento Conclusivo a fin de hacerlo vida y realidad en nuestras diócesis, parroquias, comunidades y en cada uno de los miembros de la Iglesia, llamados a ser en forma real y concreta discípulos y misioneros de Cristo.
4. 500 Años de vida de la Iglesia de Panamá Al comenzar este año 2008, iniciamos el quinquenio de la preparación para la celebración de los 500 años de vida de la Iglesia de Panamá, con el fin de dar gracias a Dios por el don de la fe, tomar conciencia de que somos la primera Iglesia creada en Tierra Firme del Continente Americano y hacer frente a los desafíos de evangelizar la sociedad actual. Esta Conferencia ha constituido una Comisión encargada de planificar las actividades religiosas, culturales, festivas, que nos ayuden a prepararnos a celebrar, con espíritu agradecido y alegre, tan magno acontecimiento, de manera que nos sirva para amar más nuestra Iglesia y sentirnos orgullosos de ser católicos, con todo lo que ello implica.
5. Indulgencia Plenaria por los 150 años de la aparición de Lourdes El 11 de febrero próximo, se cumplen 150 años de la aparición de la Virgen María en Lourdes. A fin de que de este acontecimiento se deriven frutos crecientes de santidad renovada, el Santo Padre Benedicto XVI concede “indulgencia plenaria" a los fieles que, cumpliendo las condiciones habituales (arrepentimiento de los pecados, confesión sacramental, comunión y oración por las intenciones del Papa), ejerciten alguna de las prácticas siguientes:
1. Visitar, desde el 8 de diciembre de 2007 al 8 de diciembre de 2008, los lugares relacionados con esta aparición.
2. Visitar, desde el 2 de febrero de 2008 hasta el 11 de febrero de 2008, en cualquier templo, oratorio, gruta o lugar decoroso, la imagen bendecida de la Virgen de Lourdes, expuesta solemnemente a la veneración pública y, ante la misma, participen en un acto de devoción mariana o al menos se recojan en meditación y concluyan con el rezo del Padrenuestro, la Profesión de fe y la invocación de la Bienaventurada Virgen.
3. Los ancianos, los enfermos y todos los que, por legítima causa, no puedan salir de casa, podrán alcanzar del mismo modo, en su propia casa, la indulgencia plenaria.
6. Aniversario de la visita del Siervo de Dios Juan Pablo II Hace 25 años, el 5 de marzo de 1983, el inolvidable Siervo de Dios, Juan Pablo II, nos visitó, marcando profundamente la vida y la historia de nuestra Patria. Por eso, exhortamos a todos los fieles a que ese día tengamos un recuerdo muy especial por tan gran regalo, actualicemos el mensaje que nos legó y participemos con alegría y gratitud en las diversas actividades conmemorativas que se realizarán a nivel parroquial, diocesano y nacional. Una comisión nombrada por la Conferencia Episcopal elaborará los programas correspondientes.
7. Encuentro de jóvenes en Llano Bonito (Chitré) Del 17 al 20 de enero se realizará, en la Diócesis de Chitré, el Encuentro de Renovación Juvenil. Reconocemos el valor pastoral de estos Encuentros que, durante veintinueve años, por iniciativa del recordado Padre Segundo Familiar Cano, ha congregado miles de jóvenes de todo el país en busca de un encuentro personal con Jesucristo vivo. Animamos a los participantes a que aprovechen la oportunidad para profundizar su fe cristiana, renovar su compromiso apostólico y encontrar elementos para su opción vocacional.
8. Centenario de la presencia de los Salesianos en Panamá En el Centenario de la presencia de los Salesianos en Panamá, agradecemos el aporte que los hijos de Don Bosco han realizado en nuestra Iglesia panameña, extendiendo su obra educativa y evangelizadora de manera especial a la juventud. Rogamos al Señor siga bendiciendo sus actividades apostólicas.
II. REALIDAD NACIONAL Mirando la realidad en la que estamos inmersos, no hay duda de que vivimos situaciones ambivalentes, que exigen de nosotros, Obispos, un discernimiento claro y un acompañamiento pastoral.
1. Aumento del Costo de Vida En los últimos años, en Panamá, se viene dando un notable crecimiento económico que, lamentablemente, no alcanza a favorecer a amplios sectores del 37.3% de la población panameña, que vive en situación de pobreza y pobreza crítica. Además, la población en general se ve afectada por el alza de la canasta básica de alimentos, el aumento de los costos de los servicios públicos (agua, luz, teléfono), aunado a la posibilidad del aumento del pasaje en el servicio del transporte colectivo. Confiamos en que se fortalezcan nuevas medidas de cohesión social que, si bien son de la iniciativa y responsabilidad primaria del Gobierno Nacional, exige también la participación de los sectores que, en mayor medida, se están beneficiando del crecimiento económico. Así, podremos lograr en forma efectiva minimizar los impactos negativos que afectan la calidad de vida de la mayoría de los panameños.
2. Concertación Nacional Vemos con esperanza el compromiso asumido por los distintos sectores sociales, en el proceso de Concertación Nacional para el Desarrollo, en la búsqueda de un mejor país. Hemos discutido entre panameños proyectos que puedan contribuir en la perspectiva de un desarrollo integral y cómo financiarlos. Por eso, garanticemos la efectiva ejecución de los proyectos, con la correspondiente rendición de cuentas. Que los partidos políticos los tomen muy en cuenta en su plataforma de cara a la próxima campaña, ya que “son muy importantes los espacios de participación de la sociedad civil para la vigencia de la democracia, una verdadera economía solidaria y un desarrollo integral, solidario y sustentable” ( DA 406).
3. Año Pre-electoral En este año pre-electoral, frente a las legítimas aspiraciones políticas de los ciudadanos, exhortamos a evitar campañas de desprestigio, insultos, amenazas y descalificaciones, así como el derroche de dinero. Pedimos retomar el Pacto Ético Electoral que, en el pasado, contribuyó a realizar una campaña de altura y a avanzar en la consolidación de nuestra democracia.
4. Inseguridad ciudadana La violencia crece cada día, si no en cantidad sí en crueldad, particularmente la violencia intrafamiliar, cuyas víctimas principales son las mujeres y los niños. Reconocemos la tarea y esfuerzo que hace el Estado por responder a esta situación. Pero esto no basta. Es necesario que nos involucremos todos para dar una auténtica solución. No olvidemos que la violencia tiene entre sus raíces el descuido de la educación, la desigualdad y exclusión social y, de manera especial, la desintegración de la familia. Animamos a dar cumplimiento a los acuerdos del Pacto de Estado por la Justicia y del proceso de Concertación Nacional sobre la necesidad de desarrollar una política criminológica de Estado en el marco de la seguridad democrática y los derechos humanos.
5. Medio Ambiente y Recursos Naturales Frente a los proyectos de desarrollo de hidroeléctricas, de explotación minera, de destrucción de bosques y manglares, compartimos lo expresado en la V Conferencia de Aparecida, en relación a que se está tomando conciencia de la naturaleza como una herencia gratuita que recibimos para protegerla, como espacio precioso de la convivencia humana. Esta herencia se manifiesta muchas veces frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos. Queremos insistir en que sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad. Como dice el Papa Benedicto XVI, el medio ambiente “ha sido dado al hombre para que lo cuide y lo cultive con libertad responsable, teniendo siempre como criterio orientador el bien de todos. Obviamente, el valor del ser humano está por encima de toda la creación. Respetar el medio ambiente no quiere decir que la naturaleza material o animal sea más importante que el hombre. Quiere decir, más bien, que no se la considera de manera egoísta, a plena disposición de los propios intereses” (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008).
6. Dignidad de la persona en el contexto familiar En el Mensaje para la Jornada de la Paz, el Papa Benedicto XVI insiste en que quien pretenda debilitar la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, quien pretenda dificultar el nacimiento de una nueva vida, los que se oponen a que la familia sea la primera educadora de los hijos, están poniendo las bases para impedir la paz en nuestro mundo. Los padres de familia tienen el derecho natural e insustituible de educar a sus hijos. A ellos compete decidir y elegir sobre los planes y programas de educación, según su conciencia recta y formados criterios. Las demás entidades, Iglesia, Estado, entes particulares, somos subsidiarios de ellos. Por eso, cualquier intento de modificar planes y sistemas de educación o de introducir o eliminar áreas de formación, es inaceptable sin la participación de los padres de familia. Máxime, en áreas tan vitales como la religión, la moral y la cultura, o tan sensitivas como la educación sexual. Vale lo mismo para todo lo que tiene que ver con la preocupación y protección de los menores que, sin desconocer sus derechos, están bajo la tutela de la patria potestad. Por eso, es necesario participar en el debate acerca de la educación en general, de la educación sexual y de los ante proyectos de leyes: el de la Protección integral a la niñez y la adolescencia y el que establece y protege los derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva. Es necesario también activar iniciativas que promuevan una educación basada en principios y valores morales y éticos. Pues, como nos dijo el Siervo de Dios Juan Pablo II, en el encuentro con las familias de Panamá, el 5 de marzo de 1983: “El cristiano cree en la vida y el amor. Por eso dirá sí al amor indisoluble del matrimonio; sí a la protección de la vida; sí a la convivencia legítima que fomenta la comunión y favorece la educación equilibrada de los hijos”.
III. AGRADECIMIENTOS Agradecemos a todos los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos, que nos han acompañado con sus oraciones, aportes y trabajo. Que la Virgen María, nuestra Señora de la Antigua, “discípula por excelencia entre discípulos” (DA 451) “nos muestre el fruto bendito de su vientre y nos enseñe a responder como ella lo hizo en el misterio de la anunciación y encarnación. Que nos enseñe a salir de nosotros mismos en camino de sacrificio, amor y servicio, como lo hizo en la visitación a su prima Isabel, para que, peregrinos en el camino, cantemos las maravillas que Dios ha hecho en nosotros conforme a su promesa” (DA 533).