Han pasado treinta y seis (36) años de la desaparición física del Sacerdote colombiano Héctor Gallego en tierras panameñas, pero, su legado de entrega y servicio por los menos favorecidos en la sociedad continúa produciendo frutos de justicia y trabajo. Es dentro de este marco que Pastoral Social Cáritas Panamá celebra y rememora la vida y obras de este mártir de la iglesia católica panameña y latinoamericana.
Biografía
Sacerdote colombiano de 33 años de edad, mártir de los campesinos panameños, en Santa Fe de Veraguas. Héctor Gallego llegó a Panamá, procedente de Colombia en 1967, en una época crucial en la vida de la Iglesia universal (Concilio Vaticano II) y, especialmente, de la Latinoamericana (Medellín), de mano del obispo McGrath.
Desde 1967 estuvo trabajando en los campos de Santa Fe de Veraguas, luchando contra las injusticias y los abusos de los terratenientes, organizando a los campesinos en cooperativas, llevando la Palabra de Dios a todas las comunidades, denunciando en los medios de comunicación las situaciones injustas. Se empezó a convertir en un personaje molesto para los enriquecidos dueños de las tierras, ya que los campesinos empezaban a vender los productos a precios justos. Una noche, mientras estaba en casa de uno de los campesinos con los que trabajaba, se acercaron unos militares en un jeep y le pidieron que acudiera al cuartel. Él les respondió que le dejaran dormir esa noche, que estaba cansado, y se acercaría a la mañana siguiente por su propio pie. Ellos insistieron, así que entró en la casa, tranquilizó a Jacinto y su familia con una sonrisa, se vistió y les acompañó. Desde ese momento hubo movilizaciones para que lo devolvieran, pero fueron en vano. Hay quien dice que lo mataron esa misma noche. Hoy, la Cooperativa «Esperanza de los Campesinos» sigue trabajando, y es el mejor testimonio de su presencia.